martes, 25 de septiembre de 2007

ADVERSION AL SEXO ( 3 de 3 )


Superar el problema

El primer paso para superar un problema es reconocer que se tiene. Sin embargo, según afirma Zubieta, «hay mucha gente que no acude nunca a una consulta y que opta directamente por no tener pareja o que, cuando ya vive con otra persona, tarda hasta tres años en visitar a un médico». «No es necesario que los dos miembros de la relación padezcan una disfunción, a veces, sólo uno presenta el problema. Y esto es lo más curioso, porque hay personas que pueden tardar diez o veinte años en acudir a una consulta, la mayoría de las veces porque al desarrollar este tipo de fobia o disfunción tienen un condicionamiento, una forma de pensar, que les da vergüenza admitir. Temen reconocer esa sensación de incomodidad con su sexualidad», añade.

En este sentido, el doctor Mariano Rosselló distingue un tratamiento para cada causa, que puede estar basado en psicoterapia o en una prescripción farmacológica, psicosedante, o de hormonas en parches, geles, pastillas o inyecciones. A las mujeres postmenopáusicas se les administra dosis de andrógenos en gel, que se extiende en la piel de la pantorrilla para que sea absorbido al torrente sanguíneo y le ayude a tener un mayor deseo sexual. En cuanto a las pastillas, inyecciones y parches de hormonas, se utilizan más en hombres, mientras que siempre que se puede se evita recetar antidepresivos o ansiolíticos porque producen el aumento de la hormona del estrés, que contribuye a que haya más aversión al sexo.

En cuanto a la duración del tratamiento, ésta depende de la causa de la aversión sexual, así como del diagnóstico y de la respuesta a los tratamientos. Cuando el grado de aversión no es muy alto, el paciente supera su problema en apenas unos meses, siempre y cuando sea constante y siga las recomendaciones del médico. «De lo contrario, puede darse cierto índice de deserción porque el afectado no experimenta ningún avance o teme que puedan pasar varios años hasta que consiga no sentir temor al sexo», matizan desde la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología.

La terapia con el psicólogo comienza a menudo con una entrevista en la que se elabora una historia sexual del paciente y se intentan detectar las ideas o pensamientos irracionales que provocan la fobia, una aversión que, para Zubieta «experimentan como al total del sexo, pero que en realidad es sólo a un punto o varios puntos concretos de la relación sexual». Existen varios grados y, mientras que algunos son más llevaderos y el paciente logra adaptar su fobia a su situación, otros grados son más intensos, más complejos, y están entretejidos con otros problemas. «Dependiendo del grado hay pacientes muy difíciles y otros que realmente son admirables porque están muy abiertos a la terapia, siguen las instrucciones, hacen los deberes que se les piden y que consisten en pequeños ejercicios para ir superando el problema hasta que, en cuestión de meses, logran resolverlo, frente a otros que pueden estar en terapia años, perder motivación y acabar desertando», asegura Zubieta. «Cuando una persona abandona el tratamiento la razón más común suele ser una falta de confianza en que puede curarse o a que las ideas que le llevan a padecer la aversión al sexo están muy arraigadas y superan el deseo de curarse».

El objetivo del tratamiento es descubrir si el miedo al sexo tiene un origen fisiológico o psicológico.

En el primer caso, cuando se produce una disfunción sexual, hay eyaculación precoz o se detecta que la medida del pene en erección es menor de 7,1 centímetros (micropene), hay que averiguar por qué se produce este trastorno, ya sea por causas hormonales, endocrinológicas, o de la presión sanguínea, entre otras.

El siguiente paso es derivar al paciente al especialista que pueda ayudarle a resolver ese problema. Cuando se trata de un problema psicológico, el tratamiento pasa por cambiar el pensamiento de quien siente esa aversión irracional, no fundada en un problema físico, y hacerle ver que el dolor, por ejemplo, no se produce porque existe una herida, sino porque los nervios bloquean el cuerpo.

Hay que darle la confianza que necesita y hacerle ver que sus miedos no tienen un fundamento lógico. «Hay personas que tienen un grado de ansiedad tan grande que sienten la necesidad de recurrir a los fármacos, pero sólo para disminuir la ansiedad, ya que la mejor manera de curar una fobia es con terapia. Cada especialista puede emplear un tratamiento u otro, pero los medicamentos suelen actuar, en muchos casos, como un placebo que les puede ayudar a sentir una cierta confianza en que pueden resolver el problema, pueden ayudar al paciente a llegar a un estado en el que se puede trabajar en terapia», explica Zubieta, para quien el 'punto fuerte' del tratamiento debe ser la reconducción y reestructuración de los pensamientos irracionales, hasta que el paciente los transforme en ideas racionales.

No obstante, también se puede recurrir a otras terapias, como el psicoanálisis, aunque éstas requieren más tiempo y un tratamiento más largo, que puede extenderse durante años, lo que provoca que el paciente abandone con más frecuencia la terapia al perder motivación. «Según el caso, se recomienda psicoterapia, con o sin medicamentos, mientras que si se trata de un problema hormonal, por ejemplo, lo general es que se prescriba un tratamiento sólo con medicamentos. No obstante, es necesario estudiar cada caso concreto y no dar por sentado un tratamiento u otro, porque lo que a priori puede parecer un problema psicológico, puede tener un trasfondo fisiológico que requiera incluso intervención quirúrgica.


5 comentarios:

Tina Marie dijo...

Como siempre tus temas tan ilustrativos e interesantes. =)
Saludos.

Gigi German dijo...

Excelentes consejos, si alguna vez eso me ocurre, ya sabré que hacer... Como estas amigo?

Paso a dejarte un besito, y otro más, y otro más... :P

Belén dijo...

Yo creo que hay que mirar todos los puntos de vista, como bien apuntas al final del articulo... desde lo emocional hasta lo fisiologico...

Un beso!!!!!

Carolin dijo...

Estos tres post de la adversión al sexo me han parecido muy interesante y me imagino que deben existir muchas personas con este problema y por temor o verguenza no recurran a un especialista.

Definitivamente me encanta en la forma en que orientas.

Un abrazo.

Principe Mestizo dijo...

Baplunb primero quiero feliciaret pienso que estas haciendo tremendo trabajo con los temas que estas tratando, un abrazo y nos seguimos leyendo